NAVIDAD EN DUELO

Por: Andrés Carrera

En las últimas semanas de cada año todo parece decirnos que debemos estar felices, todo es  feliz navidad, o feliz año o próspero año, asumiendo que todos compartimos o deberíamos compartir esa alegría.

Pero para aquellos que hemos perdido recientemente a alguien que amamos, incluso si ha pasado tiempo pero es el primer diciembre sin ellos, esta temporada es más sobre supervivencia que sobre gozo. Las tradiciones, las canciones, la visita a familiares, que nos pueden dar tanta felicidad y le dan significado a la época, se convierten en un recuerdo permanente de la persona que amamos y que ya no está aquí para compartir ese tiempo. Muchos quieren encontrar un lugar callado donde esconderse hasta el 2 de enero.

A pesar de que no podemos hacer nada para aliviar el dolor de las personas en duelo, podemos ser sensibles a su pena durante las festividades. Aquí, 5 verdades, que entre otras, deberíamos saber en época de Navidad:

1.- Incluso en los mejores momentos nos damos cuenta que alguien falta.- No importa donde vaya, la pena va conmigo. Puede ser la actividad más divertida, que más disfruto, estará dolorosamente incompleta y por momentos lo voy a sentir y necesito que lo entiendas cuando parezca totalmente ido.

2.- Los encuentros sociales son difíciles.- Ver muchas personas se convierte en algo extremadamente complicado. La conversación banal se torna insoportable cuando algo tan duro ha sucedido. Encontrarte con familias que gozan con sus hijos cuando uno ha perdido el suyo, o están con sus padres o abuelos cuando recientemente perdiste a uno de los tuyos, puede ser un golpe muy fuerte para tu alma.

Si invitas a alguien en duelo, durante la época navideña, asegúrate de que comprendan su situación, y si eso los hace querer irse temprano, está bien.

Si vas a un evento con una persona en duelo, quédate cerca a ella como apoyo, y si te encuentras con una comunícale que piensas en la persona que perdió y permítele compartir sus recuerdos de esa persona. No tengas miedo de nombrarlo. El tiempo que esa persona comparta sobre su ser querido ayudará mucho en su proceso de duelo.

3.- La familia extendida puede ser incómoda.- Siendo el duelo un asunto de familia, tenemos que saber que esperamos conversaciones con mucho dolor, y cualquier comentario puede acarrear una cascada de emociones, muchas de las cuales pueden ser negativas y hasta confrontativas puesto que algún recuerdo puede considerarse un juzgamiento al fallecido.

4.- Las lágrimas no son un problema.- Es normal que de la nada una persona en duelo se ponga a llorar, y tenemos que entender que el que lo haga no es un problema a resolver, ya que incluso puede significar que están trabajando su dolor muy bien. Las lágrimas no son el enemigo, son el regalo de Dios que nos permite lavar el profundo dolor de una pérdida.

Conforta a las personas en duelo saber que no tienen que avergonzarse por las lágrimas, que pueden llorar contigo. Mejor si puedes reflejar el valor de la persona que perdieron a través de tu reacción y que vean que no están solos.

5.- Puede ser difícil recordar porque la navidad debe ser feliz.- No queremos predicarles pero si compartir con ellos que la razón de la festividad es el nacimiento de un niño que empezó en una cuna de madera y terminó en una cruz de madera, pero no fue una muerte sin sentido o inútil.

Al contrario fue una muerte que conquistó a la muerte finalizando en una resurrección que la venció para siempre, y nos da un motivo para la paz y también el gozo de saber que hemos sido rescatados. Que  vino para devolvernos a la era de la gracia donde ya no tengo que ganarme el amor de Dios, sino que es su regalo totalmente gratis a una persona que como yo, no se lo merece, pero lo necesita.

Es por esto que el autor de Hebreos nos comparte, “Por tanto, ya que ellos son de carne y hueso, Él también compartió esa naturaleza humana para anular, mediante la muerte, al que tiene el dominio de la muerte —es decir, al diablo—“ (Heb.2:14), dejándonos ver que el poder de la muerte, que nos ha causado tanto dolor ha perdido su reinado y pronto no será más, el día que Cristo venga por segunda vez.

Para las personas que hemos perdido un ser querido cerca de la temporada navideña o que acabamos de pasar por nuestra primera navidad sin alguien amado, creo que no hay mayor consuelo que el versículo de Apocalipsis 21:4 que dice “Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir“.

Que el Dios de toda gracia se glorifique en sus vidas el próximo año, es mi sincero deseo para ustedes estimados lectores.

Anuncios

Una respuesta

  1. Reblogueó esto en Cristiano en Construcción.

    diciembre 29, 2017 en 3:10 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s