QUE SE IDENTIFIQUE EL VERDADERO MESÍAS

Por: Andrés Carrera

Desde el mismo momento en que el hombre pecó, Dios empezó a poner en marcha un plan mediante el cual lograría que el hombre tuviera la posibilidad de regresar a la comunión con Él.

El plan Divino consistía en un hombre que pondría enemistad entre Satanás y la humanidad (Gen 3:15).  Notemos que en esta profecía mesiánica,  la simiente es de una mujer, no de un hombre.  Aunque las genealogías en la Biblia siempre se llevan por línea paterna, el Mesías habría de descender de una mujer de una manera singular.

Hace como 2000 años vivió un hombre que dijo ser ese Mesías prometido. Tanto Él como sus discípulos apelaron a las más de trescientas profecías que sobre el Mesías se habían escrito en el Antiguo Testamento, como demostración de que Jesús era quien decía ser.

Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos en un periodo de 1500 años y el último se escribió en el año 450 A.C. Con el fin, de que no quede duda de que el Antiguo Testamento fue terminado antes de que Jesús naciera dejemos establecido que en el año 250 A.C. este libro fue traducido del hebreo al griego en lo que se llamó la Septuaginta. Si ya estaba traducido es porque ya existía.

Jesús dijo ser el Mesías (Lc. 4:16 – 21; Lc. 24:27) y también lo dijeron sus seguidores (Hch. 3:18; Hch 17:2 – 3;  Gal. 4:4).

Para que el plan de Dios se cumpliera, el Mesías tenía que venir a salvar a la humanidad y era vital que no hubiera posibilidad de confundirlo con otra persona. Esa es la importancia de las profecías. El Mesías tiene que cumplir todas y cada una de ellas, sin faltar ninguna, de manera que una persona interesada en buscar el camino hacia Dios lo encontrara sin posibilidad de equivocarse de Salvador.

Dios, entonces, escogió un pueblo, para que de este saliera la persona que regresaría al hombre a Dios, y a través de los escritos de los profetas, fue delineándola siglo a siglo hasta que el cuadro estuvo completo.

Veamos algunas de estas profecías:

De la Simiente de Abraham       Gn.  22:15 – 18                       Cumplimiento        Mt. 1:1;  Gal 3:16

Hijo de Isaac                              Gn. 21:12                                Cumplimiento         Lc. 3:33 – 34

Aquí Dios elimina a la mitad de los descendientes de Abraham, ya que sólo de los hijos de Isaac y no de los de Ismael saldría el Mesías.

Hijo de Jacob                             Num. 24:17 – 19                      Cumplimiento         Lc. 3:33 – 34

Otra vez se elimina a la mitad de los descendientes de Isaac, ya que este tuvo dos hijos: Jacob y Esaú.

De la Tribu de Judá                   Gn. 49:10                                Cumplimiento         Lc. 3:33; He. 7:14

Jacob tuvo doce hijos. Once de ellos quedaron eliminados de ser la línea genealógica del Mesías.

Hijo de David                              1 Cr. 17:11 – 15;                      Cumplimiento         Mt. 22:41 – 45

Una prueba más de la deidad de Cristo y un dilema que les puso Jesús a los escribas fue: ¿Como David le decía Señor, es decir, Dios a su hijo? Sólo una persona que fuera a la vez Dios y Hombre puede encajar en estas profecías.

Es importante señalar también, que solo las personas nacidas hasta el año 70 D.C. estaban en capacidad de probar su genealogía, ya que, en este año las fuerzas romanas comandadas por Tito destruyeron el Templo, donde se guardaban los registros de nacimiento.

Quien quiera que fuera el Mesías, tenía que haber venido antes del año 70 D.C. o no podría probar su ascendencia.

Nacerá en Belén                         Miq. 5:2                                   Cumplimiento        Mt. 2:1; 4 – 6

Nacerá de una Virgen                 Is. 7:14                                    Cumplimiento        Lc. 1:30 – 35

Precedido por un Mensajero       Mal. 3:1;  Is. 40:3                    Cumplimiento         Mt. 3:1 – 13

Esta profecía se cumplió con Juan el Bautista, cuyo ministerio era llamar al pueblo al arrepentimiento, es decir, volverse a Dios. En tiempos de Jesús, el judío común de la calle no sentía ningún entusiasmo por su relación con Dios. Solo era una rutina diaria que tenía que ver con su comportamiento exterior. Los judíos sabían que cometían lo que Dios llamaría “PECADOS”, pero no creían que estos pecados nacían de una tendencia interna innata al pecado, sino que era algo que un hombre podía eliminar de sí con la disciplina del estudio de la ley, la oración y las buenas obras.

Por todo esto la voz de Juan fue la primera que el pueblo oyó de parte de Dios luego de un silencio de más de 400 años, sacándolos del letargo religioso en que se hallaban.  Es la llamada de Dios a volverse a Él y aceptar a su Mesías.

Traicionado por un Amigo            Sal. 41:9                                Cumplimiento        Jn. 13:18, 21 y 26

Por 30 Piezas de Plata                  Zac. 11:12                             Cumplimiento        Mt. 26:14 y 15

La cifra que pagaron tenía por objeto burlarse de Jesús, puesto que este era el valor oficial de un esclavo (Ex. 21:32).

Para revisar los acontecimientos de su sacrificio y los sufrimientos que pasaría veamos el Salmo 22. En este Salmo David habla como si Él fuera el Mesías sintiendo las emociones y el desaliento como si fueran suyos.

En uno de los usos más asombrosos de la profecía que jamás se haya visto en la literatura, David describe en términos realistas la angustia de alguien que está pasando por las torturas de la crucifixión.

Sin embargo, la crucifixión era una costumbre fenicia y romana, desconocidas para los judíos hasta cerca de cuatrocientos años después de haber escrito David este Salmo.

Examinémoslo de cerca:

v1                    Grito de Angustia                                Cumplimiento  Mt. 27:46

vs 1 al 6          Descripción de la separación del Mesías de Dios

vs 7 y 8           Objeto de Mofa                                    Cumplimiento Mt. 27:31; Lc. 23:35

v 14                 Corazón Roto                                      Cumplimiento Jn. 19:34

Además en este versículo se describe con mucha exactitud tanto lo mucho que sudó Cristo al estar colgado al mediodía en la cruz, como los dolores que sufrió.

v 15                  Describe la Sed que tuvo Cristo         Cumplimiento  Jn. 19:28

v 16                  Horadaron Mis Manos y Mis Pies       Cumplimiento  Lc. 23:33

v 17                  Objeto de la Curiosidad Pública         Cumplimiento   Lc. 23:35

También se describe el hecho de que debido a los brazos extendidos los huesos de Jesús sobresalían.

v 18                  Vestiduras Repartidas y Rifadas        Cumplimiento Jn. 19:23 y 24

Resucitará        Sal. 16:9 y 10                                    Cumplimiento Mr. 16:1 – 8

Las posibilidades matemáticas de que una persona cumpla todas las profecías hechas para el Mesías, son tan improbables que en el libro “La ecuación de la fe” el matemático Marvin Bittinger dice que solo el cumplir nueve profecías es de 1/10 a la 76, lo que significa que es prácticamente imposible.

Qué lindo es creer en un Mesías que nos deja ver más allá de toda duda razonable, que Él tiene todas las credenciales  para demostrar que es quien dijo ser.

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