LA EVOLUCIÓN COMO MITOLOGÍA, PARTE 3 (DE 5):

El Mito de la Abiogénesis

19 de mayo del 2008

Por investigadores invitados por Reasons to Believe: Dr. Hugh Henry, Ph.D . y Dr. Charles Cruze, Ph.D.

Artículo Original: Evolution as Mythology, Part 3 (of 5): The Myth of Abiogenesis

Los dos últimos artículos han tratado sobre cómo es que la teoría de la evolución:

  1. tiene características de un mito (o sea que no puede ser comprobada o refutada por la tecnología de la cultura a la que pertenece), y
  2. carece de características de una teoría científica (la cual es comprobable y falsable).

Pero la tecnología cambia, y a fines del siglo XX ha sido posible someter a partes de esta teoría al análisis crítico -y estas investigaciones han producido preguntas al respecto. Este artículo presenta las dificultades con un elemento fundamental de la teoría:

Abiogénesis (sustantivo): “El supuesto desarrollo de los organismos vivos desde la materia no viva. También llamada autogénesis, generación espontánea. “

La creencia en la generación espontánea de los seres vivos se remonta al menos a los antiguos egipcios. Las pruebas en contra se remontan 450 años: particularmente a Francisco Redi en 1668, y Louis Pasteur en 1859. Sin embargo, en 1866, Ernst Haeckel especuló que la vida surgió de un contenedor de “Urschleim ” (limo primitivo). En la década de 1920, los biólogos Aleksandr Oparin y JBS Haldane propusieron que la vida surgió de la materia no viva en lo que usualmente se denomina una “sopa primordial”. Esta teoría no puede ser refutada, pero nunca ha sido comprobada en más de 80 años (aun si la “vida” se define sólo como la existencia de cuerpos de proteínas).

Nunca se ha encontrado evidencia geológica de una “sopa primordial”(1) -y los científicos especulan que si alguna vez existió, se habría disipado rápidamente (2) -dejando tiempo escaso para que la vida aparezca. La única evidencia experimental de una sopa primordial citada en más de 80 años es el experimento de Miller-Urey en 1953, que demostró que los aminoácidos elementales (los bloques de construcción de las proteínas) podrían formarse espontáneamente en lo que se asumía que fue la atmósfera de la Tierra primordial. Los libros de texto de biología muestran este experimento, pero la ciencia moderna cree que la atmósfera simulada en el experimento de Miller-Urey era incorrecta. (3)

Experimentos similares con una atmósfera más realista no han tenido el mismo éxito (y / o han utilizado tanto la interferencia del operador que su validez se cuestiona). (4)

El investigador del origen de la vida Leslie Orgel señala: “La auto-organización del ciclo del ácido cítrico deductivo sin la ayuda de catalizadores ‘informativos’ sería casi un milagro…

Es difícil ver cómo cualquiera…[de los potencialmente auto-reproducibles] polímeros que han sido descritos hasta ahora…pudieran haberse acumulado en la tierra primitiva…[Es] recurrir a la magia.“(5)

El astrofísico Sir Fred Hoyle ha dicho:”Si hubiera habido algún principio profundo que condujo a sistemas orgánicos hacia los sistemas vivos, la operación del principio debería ser fácilmente demostrable en un tubo de ensayo en media mañana….Tal demostración nunca se ha dado. Nada sucede… excepto la eventual producción de un lodo alquitranado. “(6)

La comprensión moderna de la biología molecular permite a los científicos calcular la probabilidad de la abiogénesis. Estos cálculos no son una prueba, pero ya que el neodarwinismo se basa en mutaciones al azar, son un importante predictor de su validez. La probabilidad no fue un tema importante hasta 1965, o sea hasta cuando los científicos creían que el universo era eterno, y que por tanto [podían diseñar sus teorías dentro del contexto de] una cantidad infinita de tiempo. Pero ahora [el cálculo de la probabilidad] es un tema muy importante ya que la ciencia estima que el planeta Tierra tiene sólo ~ 4.6 mil millones de años de edad, lo que permite mucho menos tiempo para que los lentos procesos evolutivos hayan producido el planeta y la vida que observamos.

Por ejemplo, el citocromo c, una pequeña proteína que se encuentra en todo el reino biológico, tuvo que haber aparecido temprano en el proceso evolutivo. Sin embargo, el teórico de la información Hubert Yockey calculó una probabilidad de ~ 10 -75 para que pueda ser generada espontáneamente en un ambiente rico en amino ácidos. (7)

Para poner esto en perspectiva: hay una mejor probabilidad de ganar la lotería Powerball durante nueve semanas consecutivas comprando un solo boleto por semana. Pero se pone peor. La vida está compuesta de muchas moléculas más complejas que el citocromo.

Murray Eden, del Massachusetts Institute of Technology calculó una probabilidad de ~ 10-313 para que las secuencias de polipéptidos lleguen a juntarse espontáneamente para formar proteínas funcionales. (8)

Las formas de vida simples y auto sustentadas requieren ~ 1.500 – 2.000 productos génicos, y Hoyle calculó una probabilidad de ~ 10 -40000 para obtener 2.000 enzimas en un ensayo al azar. (9)

El físico Harold Morowitz ha calculado que si un gran lote de bacterias en un recipiente sellado es calentado hasta que cada enlace químico se rompa, y entonces es enfriado lentamente para permitir que los átomos formen nuevos enlaces y lleguen al equilibrio, hay una probabilidad de ~ 10 -100000000000 de que una bacteria viva esté presente al final.(10)

¿Cuál es el límite de probabilidad en el que los matemáticos consideran que un evento es esencialmente imposible? Émile Borel ha estimado 10-50; y William Dembski ha calculado un límite más bajo, de 10-150, basado en el número de partículas elementales en el universo y en la edad del universo. (11)

Sin embargo, la probabilidad de que la biogénesis haya sucedido es mucho menor que cualquiera de esas dos cifras.

¿Podría el código genético haber sido generado espontáneamente? Los biólogos J T Trevors y D L Abel concluyen:

“Se ha repetido el argumento de que dado el tiempo suficiente, un conjunto de instrucciones genéticas y un sistema de lenguaje pudieron haber surgido. Pero el tiempo prolongado no proporciona un mecanismo que explique la espontánea generación de la instrucción genética. Ninguna cantidad de tiempo propuesta hasta el momento puede explicar este tipo de sistema de comunicación conceptual. No es sólo complejo. Es conceptualmente complejo. “(12)

Estos argumentos de probabilidad son irrefutables. Algunos evolucionistas ofrecen argumentos contrarios que en realidad son inválidos por ser vacíos, incompletos, o faltos de claridad. Incluso Richard Dawkins admite: “la probabilidad de que los seres vivos hayan surgido al azar es tan diminutamente pequeña como la probabilidad de que un Jumbo Jet haya sido construido por el paso de un huracán a través de un depósito de chatarra.”

Y estos cálculos ni siquiera consideran el obstáculo aparentemente insuperable descubierto por Louis Pasteur: la vida consiste de solamente aminoácidos “zurdos” y azúcares “diestros” , pero una aleatoria sopa primordial habría contenido proporciones iguales de moléculas en configuraciones zurdas y diestras . Incluso al defender la abiogénesis, el biólogo y Premio Nobel Francis Crick admitió en 1981:

“Un hombre honesto, armado con todo el conocimiento disponible para nosotros ahora, sólo podría afirmar que, en algún sentido, el origen de la vida parece ser, al momento, casi un milagro, debido a que tantas son las condiciones que hubieran tenido que ser cumplidas para ponerla en marcha. “(13)

No solo es que la abiogénesis no ha sido probada, sino que además es matemáticamente imposible. Por eso no es de extrañar que también Orgel calificara [al origen de la vida] como un milagro. Por lo tanto otros escenarios, han sido sugeridos. Hoyle y otros han postulado que la vida fue trasplantada desde el espacio exterior (14) –lo cual traslada el problema del origen de la vida a otro tiempo y lugar. La hipótesis del multiverso, propuesta por uno de los principales investigadores del origen de la vida, Eugene Koonin, (15) se encuentra actualmente en boga -reemplaza al tiempo infinito con una infinidad de universos para ofrecer una explicación de la extraordinariamente improbable existencia de al menos un planeta que sustente la vida. La verdadera respuesta pudiera ser que la abiogénesis es el mito de la creación de una cultura que no tiene necesidad de Dios -una cultura a la que el físico Lee Smolin le puede proclamar: “nada hay fuera del universo.” (16)

Esta declaración es un mito insostenible, pero sucede que la existencia de un creador es la única alternativa a la abiogénesis, y el solo considerar la alternativa debilitaría la base mitológica de la fe de los ateos.

El próximo artículo continuará este tema con una discusión de la macro evolución, otra parte fundamental de la teoría de la evolución.

1 Stanley L. Miller, J. William Schopf, and Antonio Lazcano, “Oparin’s Origin of Life: Sixty Years

Later,” Journal of Molecular Evolution 44 (April 1997): 351-53.

2 Robert Shapiro, Origins (New York: Summit Books, 1986), 113.

3 Hubert P. Yockey, Information Theory, Evolution, and the Origin of Life (Cambridge: Cambridge

University Press, 2005), 146.

4 Charles B. Thaxton, Walter L. Bradley, and Roger L. Olsen, The Mystery of Life’s Origin (Dallas:

Lewis and Stanley, 1984), 66.

5 Leslie E. Orgel, “Self-organizing Biochemical Cycles,” Proceedings of the National Academy of

Sciences, USA 97 (November 7, 2000): 12503-7.

6 Shapiro, Origins, 208.

7 Yockey, Information Theory, 254-55.

8 Murray Eden, “Inadequacies of Neo-Darwinian Evolution as a Scientific Theory,” in Mathematical

Challenge to the Neo-Darwinian Interpretation of Evolution, ed. Paul S. Moorhead (Philadelphia:

Wistar Institute, 1967), 109-10.

9 Sir Fred Hoyle and Chandra Wickramasinghe, Evolution from Space (New York: Simon and

Schuster, 1981), 24.

10 Shapiro, loc cit (1986), 128.

11 William A. Dembski, The Design Inference: Eliminating Chance through Small Probabilities,

(Cambridge: Cambridge University Press, 1998), 5, 209, 210.

12J. T. Trevors and D. L. Abel, “Chance And Necessity Do Not Explain The Origin Of Life,” Cell

Biology International 28 (2004), 729-739.

13 Francis Crick, Life Itself (New York: Simon and Schuster, 1981), 88.

14 Hoyle, loc cit (1981)

15 Eugene V. Koonin, “The Cosmological Model of Eternal Inflation and the Transition from Chance

to Biological Evolution in the History of Life,” Biology Direct 2:15 (May 31, 2007).

16 Lee Smolin, Three Roads to Quantum Gravity (New York: Basic Books, 2001), 17

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