¿SERÁ QUE SOY RICO? (2)

Por Andrés Carrera

Continuando con el tema del dinero y lo que la Biblia nos enseña al respecto, vamos a estudiar en dos partes lo que le escribió el apóstol Pablo a su discípulo Timoteo sobre los ricos y lo que deben hacer.

Antes de hacerlo, déjeme darle algunos parámetros sobre qué es ser rico, ya que es una condición que produce negación. Cuando le preguntan a alguien que es ser rico hay una respuesta única: son los que tienen más que yo, porque yo no soy rico.

Si tengo $300.000 son los que tienen $500.000; si tengo $1’000.000 son los que poseen $5’000.000, y así sucesivamente.

La realidad sin embargo es muy distinta:

Si ganas más de $48.000 al año estas en el 1% de la población mundial.

Lo mismo si trabajas 5 días, y con eso llevas 7 días de comida a tu casa. La mayoría del mundo no puede descansar dos días, nosotros lo damos como un derecho obvio.

Aún más rara es la familia donde solo trabaja uno, y con eso se mantiene a todos los demás.

Así que la próxima vez que piense quien es rico no se olvide de estos datos.

Aquí los tres primeros puntos de Pablo sobre los ricos en 1 Tim.6: 17 al 19:

1. Tendrán inclinación a la arrogancia.- Todo el mundo cree que una persona rica es inteligente, y en las reuniones sociales es aquel a quien escuchamos. Incluso conocí una persona que iba regularmente a la tumba de su tío, puesto que este había sido muy rico y esperaba que esa visita le diera fórmulas para convertirse él, en alguien adinerado.

 Debido a esto, la riqueza se les sube a la cabeza y genera un apetito por el consumismo que  realmente sorprende:

 Hago fila para el último iPhone, aunque el que tengo, funciona perfectamente.

Cambio los muebles de la cocina aunque todos los enseres funcionan perfectamente.

Mi conversación se basa en lo que tengo y como esto es lo más exclusivo y más tecnológico del mercado.

El consumismo es como cualquier otro apetito, mientras más lo alimentas, más hambre de eso tienes, mientras más cosas tienes, más cosas quieres, de mejor calidad, etc. Es como la famosa respuesta de Rockefeller a la pregunta ¿cuánto es suficiente? Su respuesta fue: un poquito más.

2.- No ponga sus esperanzas en las riquezas porque estas son inciertas. No permita que su confianza cambie de Dios a las riquezas. No deje que su esperanza emigre hacia las riquezas.

El hombre que fue el más rico que ha visto el mundo escribió esto: “La riqueza del rico son su ciudad fortificada” (Prov.10:15). Esa es la ilusión con la que el rico vive, y por eso trata de amasar más y más, ya que espera tener suficiente para que el dinero lo proteja de cualquier cosa que la vida traiga. Quiere estar seguro hasta la tercera y cuarta generación.

La pregunta que se hacen es ¿cuánto dinero necesito acumular para ser intocable? La  respuesta es sencilla: no hay suficiente.  Creen que pueden alcanzar una cifra pero no es verdad.

Los pobres no tienen ese problema porque saben que no hay forma de llegar a alcanzar tanto dinero como para que este les de seguridad. Un pobre siempre tiene la mano abierta, para compartir lo poco que tiene, y mientras más logre acumular más empieza a cerrar la mano.

Los ricos no planean ser generosos, como Cristo nos enseñó y compartimos en el anterior artículo, sino, que dan de lo que les sobra y no es parte de su presupuesto, y menos una forma de vida.

3.-  Confíe en Dios.-  Recuerde que hay una pelea por su corazón. No puedes servir a dos señores. Tienes que protegerte contra la migración de tu mente y por eso es que combato tanto la “teología de la prosperidad”, porque crea ese cambio de mentalidad contra la que Dios nos quiere proteger.

Tiene que enfocarse en el dador y no en las riquezas, tiene que aprender a ser generoso con lo que posee y presupuestar esa generosidad, ya que eso lo protegerá contra la avaricia.

Cuando usted esté en el lecho de muerte, o su hijo este perdido por drogas, o su matrimonio se destroce, usted solo encontrará consuelo en Dios. No es lógico servir a las riquezas y vivir para ellas y créame el cambio en su confianza es imperceptible al principio, y solo se dará cuenta cuando sea muy tarde y haya entregado su vida a lo que no vale la pena

Si su confianza emigra se convertirá en un desagradecido y será infeliz a pesar de la plata que tiene.

No permita que esto ocurra. Créale a Dios y viva para Él y no a estos predicadores de prosperidad que lo que quieren es que usted viva para ellos. 

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