UNA ORACIÓN MODELO

Cuando oramos por alguien, usualmente es por una persona que nos ha solicitado una necesidad puntual: algún problema de salud propio o de un familiar, una entrevista de trabajo, un hijo en drogas, etc. Es muy raro que nosotros sepamos como orar por alguien si no se nos expresa una necesidad similar.

Hoy quiero compartirte del corazón de un pastor como ninguno, cosas por las que nosotros debemos orar, para bendición de las personas a las que dirigimos, pastoreamos, amamos y para las que deseamos la mayor felicidad de todas: que el Señor les deje ver con claridad su propósito en esta vida. Es dirigida a una iglesia que se reunía en casa de un tal Filemón, en la ciudad de Colosas.

Estas personas eran creyentes de excelente testimonio, personas comprometidas con la Palabra y su difusión, a éstos Pablo les dice que está orando por ellos.

Aquí está la oración en la Nueva Versión Internacional: “Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación” (Col 1: 9 al 11).

En esta petición a Dios hay tres componentes muy importantes:

1.- Que Dios les haga conocer su voluntad.- La pregunta más común a los líderes espirituales es: ¿Que quiere el Señor de mí? ¿Qué tiene reservado para mí? Estas preguntas son probablemente una de las razones por las que hay tanta profecía predictiva en algunas iglesias, que en su mayoría no llegan a concretarse (ver artículos que es la profecía y como reconocer a los falsos profetas).

Ahora, yo no sé la voluntad del Señor para usted de forma particular, pero conozco algunas generales que son para todo creyente, por las que usted puede empezar en esta búsqueda. Mire conmigo un ejemplo:

“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.   No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Rom.12:1 y 2).

La voluntad de Dios para nosotros es que muramos en sacrificio, y seamos renovados por Su presencia en nuestras vidas. No se usted, pero para mí es bastante clara y muy desafiante. Tengo todos los días que hacer cosas para ser transformado, necesito tener disciplinas liberadoras como leer la Palabra y orar, permitiéndole al Espíritu Santo controlar mi vida la mayor cantidad de tiempo posible.

Puedo pensar en este momento en más de siete exhortaciones como ésta, que para mí son la clave para encontrar la voluntad particular de Dios en mi vida. Al trabajar con estas generales, me voy dando cuenta del próximo paso, que es todo lo que Dios nos va a mostrar.

Él no va a darle una agenda de vida, sino que a medida que usted va caminando y madurando en Él, le mostrará el siguiente desafío.

2.- Que sea merecedor del llamado.- El llamado es siempre a algo mejor. Cuando perdemos el  llamado, estamos diciendo no, a vivir en una mejor categoría.

Es como si dijera que no gracias, cuando en un avión ofrecen sentarme en clase ejecutiva, con todas las mejoras en servicio que esa clase tiene. Así mismo, el Señor nos llama a sitios mejores y de mayor responsabilidad, que puede ser dentro del ámbito de lo que ya haces: ser la mejor mamá del mundo, el mejor empleado en tu empresa, un líder de grupo de hogar, etc.

El punto es que yo tengo la responsabilidad de aceptar el llamado al servicio, ya que eso es lo mejor para mí, es lo que me lleva a un cambio de categoría.

3.-Que sean fortalecidos por el poder del Señor.- El fracaso de nuestra vida viene cuando queremos hacer cosas por nuestra cuenta. La Biblia es clara, todo lo hacemos por Su poder.

El arcángel Miguel cuando peleaba con Satanás por el cuerpo de Moisés, usó el poder de Dios (Judas 9). ¡Cuanto más nosotros!

Aprendamos de Pablo y oremos por los nuestros, no para que el Señor les de comodidad y una vida tranquila en este mundo, sino para que Dios les haga conocer Su voluntad y que día a día sean transformados por ella, que sean merecedores del llamado, que es subir de categoría, y que sean fortalecidos por Él, que es la única forma de vencer a nuestro yo y al enemigo.

Cuando menos le aseguro que desde hoy, esa será mi oración por usted.

2 comentarios

  1. Karina Aragon

    Gracias por este artículo, ha llegado a mi vida en el momento adecuado. Muchas veces me he perdido en la rutina del mundo confiandome en que Dios está junto a mi pero sin buscar su presencia y dirección.

    febrero 23, 2013 en 10:25 pm

  2. Gabriel Carrion

    Muchas gracias por tus oraciones y por enseñarnos más sobre la Palabra, deseamos llegar a tener un compromiso de entrega absoluta al Señor manejandonos bajo sus mandatos y orando como el nos manda.

    febrero 28, 2013 en 1:35 am

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