¿USAMOS LO QUE DIOS NOS HA DADO?

Esta semana estuve en una charla sobre como influenciar a nuestros hijos. Dentro de ella la psicóloga que hablaba nos llevó al versículo de 2 Tim. 1:7, para que definamos lo que eran poder, amor y dominio propio, y como podíamos como padres, dar a nuestros hijos estas herramientas de vida.

Ese ejemplo me llevó a pensar en este versículo y cuál es su implicación para nosotros los creyentes, sobretodo porque hemos estado hablando estas semanas de nuestra responsabilidad como miembros de una iglesia, que, como conjunto estamos en ella para influir en un mundo que va camino a la condenación eterna.

Así que, estas son mis reflexiones sobre este verso que deja ver lo que Dios nos entregó para cumplir la tarea de transformación personal y de nuestro mundo alrededor.

1.- EL DESTINATARIO.- Esta carta fue enviada a un discípulo de Pablo llamado Timoteo, quien necesitaba saber el respaldo que tenia, ya que, se había quedado solo con una congregación, y tenía algunas características que en su mente y la de la comunidad a la que servía, se consideraban serias debilidades:

A.- Era joven.- No necesariamente era un muchacho, pues ya llevaba 15 años como ayudante de Pablo, pero definitivamente no llegaba a lo que se consideraba en ese entonces un hombre maduro. (1 Tim.4:12).

B.- Era débil físicamente.- Sea por exceso de esfuerzo, por falta de cuidado personal o por problemas de contextura, el hecho era que Timoteo sufría constantemente con su salud (1 Tim.5:23).

C.- Estaba expuesto a ataques de falsos maestros.- Los ataques venían por leyendas improductivas, que eran declamadas por poetas y supuestos historiadores, además de genealogías interminables pues les encantaba saber de dónde venía cada quien. Por el lado filosófico los ataques venían por el gnosticismo. Timoteo tendría que hacer frente a todo esto desde su posición de líder cristiano (1 Tim.1:3 y 4; 2 Tim.3:14 y 15).

D.- Un estado perseguidor.- Su maestro le escribe a Timoteo estando preso, y los creyentes podían ser privados de su libertad y hasta matados por su fe en cualquier momento.

Es a esta persona, que ve que tiene mucho en su contra para realizar una tarea digna de un súper héroe, a quien Pablo le deja ver que Dios le ha dado algo que lo hace el idóneo para la tarea.

2.- LO QUE NO SE NOS HA DADO.- Sabiendo que  estas amenazas, tanto internas como externas, pueden causar un temor humano, Pablo le dice a su discípulo que debe ir por encima de sus miedos naturales pues el espíritu que Dios le ha dado no es de “deilia” que se traduce en timidez, temor, y por tanto el enfrenta todo esto, no solo con sus debilidades, sino con el Espíritu de Dios en él.

3.- LAS CAPACIDADES QUE NOS DA EL ESPIRITU.- La parte medular del pasaje es mostrarle tres capacidades que Dios le ha dado para cumplir la tarea y son:

A.- PODER.- La palabra griega es “dunamis” que significa fuerza, poder milagroso, eficacia, capacidad, potencia, ser capaz. Es decir, Dios nos da la capacidad para cumplir el o los propósitos que tiene con nosotros. Ya tenemos las herramientas para lograr vivir nuestro cristianismo a plenitud, y el decir no puedo no es parte de nuestro léxico, pues si no puedo yo, si puede “Cristo en mí” (Gal.2:20).

La pregunta es: ¿Por qué está usted inmóvil, cuando tiene la capacidad dada por Dios para transformar de alguna forma su mundo circundante?

B.- AMOR.- La clase de amor que se nos describe aquí es “ágape” que es el amor que proviene de Dios, el amor “a pesar de”, que solo se puede dar cuando tenemos una relación con Dios. Por tanto, deberíamos ser conocidos por el amor que nos damos unos a otros (Jn.13:35), por el que damos a los conocidos y aún a los enemigos. Saben los que nos conocen que  estamos dispuestos a servir siempre.

La pregunta es: ¿Cuánta gente a su alrededor (incluyendo su esposa e hijos) saben que usted está dispuesto a ayudar en lo que sea necesario y a amar más que a juzgar.

C.- DOMINIO PROPIO.- La palabra es “sefronismos”, que significa disciplina, control de uno mismo.  Tenemos entonces la capacidad de controlar nuestros pensamientos que nos llevan a emociones desenfrenadas. Incluso, podemos lograr que los acontecimientos no rijan nuestra vida, y hacer cosas aunque no nos sintamos con ganas de hacerlo.

La pregunta es: ¿Está usted en el proceso de controlar sus emociones y mostrar el dominio propio que Dios le ha dado?

Se imagina usted lo que sería su iglesia si cada persona permitiera que Dios trabaje en ella, y el Espíritu le diera cada vez más, poder, amor y dominio propio? Se imagina lo que serían sus familias? Será que esa es la principal diferencia entre nosotros y la iglesia primitiva?Será que no logramos transformar el mundo, porque no le permitimos a Dios transformarnos a nosotros mismos?

Sé que probablemente esto es una utopía, pero solo pensar en ello ha sacado de mi una lágrima por lo que no somos, y una sonrisa por lo que podríamos llegar a ser.

Una respuesta

  1. haydee briones rueda

    excelente reflexion, que El Señor nos ayude a ponerla en practica, realmente las iglesias lo necesitan. Gracias por recordarlo. Que Dios lo bendiga siempre

    diciembre 31, 2012 en 4:14 pm

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