EL BUEN NOMBRE EN LOS NEGOCIOS Y LA VIDA

En este siglo en que todo está invertido y que tenemos los valores al revés, en que lo importante es hacer plata como sea y a costa de lo que sea, estamos casi insensibles a lo que hoy nos va a enseñar el libro de Proverbios.  Es tal la distancia que hemos puesto como sociedad, entre nosotros y los valores, que lo que hoy va a leer le va a parecer conceptos de un mundo distante e irreal.  Pero atención, esto es lo que según la Biblia nos da identidad, propósito y al final felicidad.

Para la Palabra lo mejor que le podemos dejar a nuestros hijos no es dinero, sino la reputación de haber sido un hombre bueno, honesto y noble (19:1).  La integridad de un hombre le puede hacer ganar honor, gloria y dignidad, que ningún dinero puede comprar (22:1).

Para Proverbios un buen nombre es importante (12:3), se debe originar en otros que reconocen mi integridad, no en una auto promoción de quién soy yo (27:2 y 21) y me conseguirá honor tanto de Dios como de los hombres (3:3 y 4).

COMO CONSEGUIMOS UNA BUENA REPUTACION

  1. Integridad (10:9; 11:3; 20:7).- Es tener un código de valores por medio del cual vivimos. No es una acción en particular, sino la motivación con la cual actúo, que deja ver mi relación conmigo mismo y con Dios.  Aquel que camina en integridad, tiene una guía para encaminarse apropiadamente.
  2. Diligencia en seguir a Dios (11:27:21:21).- Es tal mi deseo de seguirlo que cuando cometo un error, la gente sabe donde está mi corazón a pesar de él.
  3. Acciones justas (20:11).- Lo que hago le dice a la gente lo que soy (Mt.12:33 al 35).
  4. Honestidad (12:20; 13:5; 17:20; 20:17).- La integridad exige honestidad.  La honestidad destaca a un hombre y le da un buen nombre.  Siempre será la mejor política.

Mi padre decía que “la honestidad a la larga es buen negocio”, y entonces ahí surge la pregunta ¿soy honesto?, y cuando hacemos esa pregunta muchos contestan “Bueno, honesto soy, pero así como honesto, honesto, honesto, no siempre”.  Y con esta respuesta pareciera que hay grados de honestidad, que uno puede ser 80% ó 60% honesto.  No, mis amigos o usted es honesto o no lo es.

Hay un dicho anglosajón que dice “Honestidad en las pequeñas cosas, no es una cosa pequeña” y otro “Honestidad, es honestidad al centavo”.  Son esas, “cosas pequeñas” o  “centavos” que Dios mira (Lc: 16:10).  La honestidad es igual de importante, no interesa la cantidad de la que hablemos o el problema que tengamos.

En los negocios, nos encontramos con desafíos, sobre honestidad casi a diario, tratando de igualar o superar una competencia que puede tener prácticas no éticas y pensando que si no lo hago quedaré fuera.  Bueno esto no es verdad, pero si lo fuera debemos dedicarnos a otra cosa (16:8).

LA DESHONESTIDAD EN LOS NEGOCIOS

  1. La deshonestidad te alcanzará (11:3).- Mas tarde o más temprano sufrirás por esa actitud, aunque temporalmente parezca que ganas (21:6).
  2. Trae amargura (20:17).- Hay un precio que pagar por el éxito deshonesto.
  3. Trae mala reputación (10:9).- Una buena reputación se gana en el tiempo, pero se pierde en un momento.
  4. Trae problemas en su propia casa (15:27).- Su deshonestidad se vuelve contagiosa, y su familia puede volverse deshonesta en sus tratos con él, o llegar a no confiar en él.

LA HONESTIDAD EN AMBOS LADOS DE LOS NEGOCIOS

  1. Como vendedor (16:11; 11:1; 20:10 y 23).- Ser justo, exacto con los pesos de los productos.  Dios espera que los comerciantes sean justos, no buscando ganancias deshonestas, bajando calidad ofrecida, o subiendo los precios desmesuradamente, acaparando productos para que aumente el precio de estos. (11:26).
  2. Como comprador (20:14).- Debemos pagar precios justos y no regatear hasta el punto donde aprovechamos la necesidad de vender de la otra persona.

Otro tema que Proverbios toca en cuanto a negocios es la condena a cualquier tipo de coimas (15:27; 17:23).  Se nos dice que las coimas son lograr cosas al costo de lo que es justo y legal. No debemos intentar obtener ganancias por esta vía, Dios las condena severamente.  También condena al que la exige (29:4).

Para Dios hay solo dos maneras de crecer en el mundo de los negocios y son: la integridad, que incluye la honestidad que deriva en buen nombre, y el trabajo duro y productivo (22:29).

Si como cristianos en el mundo de los negocios, nos comprometemos a crecer a la manera de Dios, entonces evangelizaremos con nuestras acciones a un mundo que, está sediento de ejemplos a seguir.

2 comentarios

  1. Apropósito del artículo, te comparto esto:

    Una Gran Montaña

    El espíritu de nuestros días es el de una débil aceptación de todo – lo que no hay es una profunda convicción de nada. En nombre de la \”tolerancia\” suavizamos nuestras convicciones para disfrutar del mundo juntos. Pero, la verdad no es como la convicción. La convicción puede ser una opinión personal, pero la verdad es como una gran montaña, solida e inamovible. El cristianismo no es un conjunto de convicciones, es la verdad, y esta es la razón por lo que es la cosa más ofensiva que uno se pueda imaginar.

    Admirable Forajido – John Eldredge

    julio 20, 2012 en 11:04 pm

  2. haydee briones rueda

    Excelente y muy aleccionador. gracias por tomarse su tiempo para escribir estos articulos que nos ayudan para el diario vivir. Que Dios lo bendiga y proteja siempre

    julio 30, 2012 en 10:34 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s